Clases de salsa: cómo elegir la mejor opción y conectar con artistas cubanos en Europa
¿Recuerdas esa sensación de escuchar una canción cubana y sentir que el cuerpo quiere moverse sin que lo pidas?
Yo también la he vivido, y es justamente lo que lleva a muchos organizadores de eventos y bailarines a buscar clases de salsa que no solo enseñen pasos, sino que transmitan la energía de la Isla.
En nuestra experiencia en AMAC, vemos que una buena clase es mucho más que una serie de giros; es el punto de encuentro entre la tradición de los músicos cubanos y la curiosidad de quien quiere aprender a bailar.
¿Te has preguntado cómo escoger la clase perfecta cuando hay tantas opciones en Barcelona, Madrid o incluso en ciudades más pequeñas de Europa?
Lo primero es identificar qué buscas: ¿un taller intensivo para preparar un espectáculo, o una sesión relajada para disfrutar después del trabajo?
Si lo tuyo es organizar un festival, una clase que incluya a músicos en vivo te permitirá crear una atmósfera auténtica y, de paso, descubrir artistas que podrías contratar para tu evento.
Para los bailarines que buscan visibilidad, participar en una clase liderada por coreógrafos cubanos abre puertas a colaboraciones y a aparecer en nuestro directorio de artistas.
Una buena pista para evaluar la calidad es preguntar por la trayectoria del profesor: ¿ha bailado con grupos reconocidos? ¿Tiene conexiones con la comunidad musical cubana en Europa?
Otro detalle que a menudo pasa desapercibido es el ambiente del estudio: ¿hay espacio suficiente para los giros, la música a buen volumen y una vibra que te haga sentir como en La Habana?
Y, por supuesto, no subestimes el poder de una clase que ofrezca feedback personalizado; eso marca la diferencia entre seguir los pasos y realmente internalizar el ritmo.
Así que, antes de inscribirte, haz una lista de tus objetivos, verifica la reputación del instructor y, si puedes, prueba una clase de prueba.
Con esa claridad, estarás listo para elegir la clase de salsa que convierta tu curiosidad en pasión y, si lo deseas, en una oportunidad de negocio.
En resumen:
Después de revisar cómo elegir la mejor clase de salsa, sabes que evaluar al instructor, el ambiente y el feedback personalizado es clave para disfrutar y aprender auténticamente.
Así que, define tus metas, agenda una clase de prueba y, si necesitas músicos o bailarines cubanos, explora la plataforma AMAC para conectar con profesionales verificados.
Paso 1: Define tu nivel y objetivos en la salsa
¿Alguna vez sentiste que la música te llama pero no sabes por dónde empezar? Es normal: antes de inscribirte en cualquier clase, necesitas saber si estás dando tus primeros pasos, si ya giras con confianza o si quieres llevar tu baile a un escenario.
Primero, haz una auto‑evaluación honesta. Pregúntate: ¿puedo seguir el ritmo de una canción de timba sin perder el compás? ¿Me cuesta recordar la secuencia básica de los pasos básicos (front‑back, side‑side, turn)? Si la respuesta es “casi nunca”, probablemente estés en nivel principiante. Si ya dominas esas combinaciones y buscas pulir la técnica, estás en intermedio. Y si sueñas con coreografías complejas o concursos, entonces eres avanzado.
Una vez que tengas claro tu nivel, define metas concretas. En lugar de “quiero mejorar”, escribe algo como “bailaré 3 noches al mes en eventos de empresa” o “participaré en el concurso de salsa de Madrid antes de junio”. Las metas deben ser específicas, medibles y con plazo; así sabrás cuándo una clase realmente te está ayudando.
Para organizadores de eventos, la definición de objetivo cambia un poco: ¿buscas una clase exprés para que el staff pueda animar la pista, o una serie intensiva para preparar una presentación en vivo? Saber esto te permitirá elegir un instructor que ofrezca la estructura adecuada y, si lo necesitas, que cuente con músicos y equipamiento profesional.
Ahora, piensa en los recursos que harán que tu aprendizaje sea más fluido. Un buen sistema de sonido es clave; sin una reproducción clara de los instrumentos de percusión, los pasos pierden sentido. Por eso, muchos productores confían en proveedores como Lyric Audio para garantizar una calidad auditiva digna de La Habana.
Del mismo modo, la iluminación adecuada transforma cualquier estudio en una pista de baile auténtica. Una luz tenue pero bien distribuida ayuda a percibir los movimientos y a crear la atmósfera cubana que tanto anhelas. Empresas como LED Artistry ofrecen soluciones de iluminación que se adaptan a espacios pequeños o a grandes salones.
Para visualizar mejor cómo debería ser tu clase ideal, mira este video que muestra una sesión típica con música en vivo y una pista bien iluminada:
Después de ver el video, escribe una lista de requisitos: número de clases por semana, duración, presencia de músicos en vivo, nivel de feedback del instructor, y cualquier equipamiento extra que necesites. Esa lista será tu hoja de ruta al contactar estudios o al usar Descubre las mejores clases de salsa en Barcelona y otras ciudades.

Finalmente, revisa tu progreso cada mes. Anota qué pasos sientes más seguros y cuáles aún te hacen tropezar. Ajusta tus objetivos: si tu meta era bailar 3 noches al mes y ya lo haces, quizá quieras añadir una coreografía grupal o organizar una pequeña demostración para clientes.
Con este proceso – auto‑evaluación, metas claras, recursos técnicos y revisión constante – tendrás una brújula que te guiará a la clase de salsa perfecta, ya sea para tu desarrollo personal o para impulsar el éxito de tu próximo evento.
Recuerda, el baile es un viaje, y cada paso realmente cuenta.
Paso 2: Encuentra escuelas y clases de salsa a través del directorio de artistas cubanos
¿Te has encontrado mirando la lista de estudios en Barcelona y sintiendo que falta algo que te ayude a filtrar por estilo cubano auténtico? Es una sensación bastante común. Lo que muchos no saben es que el directorio de artistas cubanos de AMAM no es solo para músicos, también es una mina de oro para localizar escuelas de salsa que cuentan con profesores cubanos verificados.
1. Usa los filtros del directorio como si fuera tu brújula
Primero, entra en la sección de “Escuelas de baile”. Allí verás filtros como “Nivel”, “Ubicación” y, lo más importante para nosotros, “Profesor cubano”. Marca esa casilla y, de golpe, la lista se reduce a lugares donde el ritmo viene directamente de la isla.
Por ejemplo, en Madrid descubrimos que Las 7 mejores experiencias de salsa cubana Madrid incluyen dos estudios que tienen a bailarines que trabajaron con orquestas de La Habana. Esa pista de autenticidad es lo que separa una clase “casi salsa” de una verdadera inmersión cultural.
2. Verifica la reputación del profesor con la información del perfil
Cada perfil de profesor incluye su trayectoria, los grupos con los que ha bailado y, a veces, videos de presentaciones. Busca datos concretos: ¿ha participado en el Festival de la Salsa de Granada? ¿Tiene menciones en revistas de danza latinoamericana? Si el perfil muestra referencias, es una señal de que la escuela está alineada con la calidad que buscas.
Un dato curioso que hemos visto en el directorio: los profesores que también son músicos tienden a ofrecer clases con acompañamiento en vivo. Eso eleva la energía de la clase y ayuda a los alumnos a sentir el “clave” de la salsa cubana.
3. Paso a paso para contactar y asegurar tu plaza
- Busca y guarda: Usa la función “Guardar” del directorio para crear tu propia shortlist.
- Envía un mensaje corto: “Hola, soy Ana, bailo nivel intermedio y me gustaría saber si sus clases incluyen música en vivo.”
- Pregunta por una clase de prueba: la mayoría de estudios ofrecen una sesión gratuita o a precio reducido para que puedas sentir el ambiente.
- Confirma la logística: verifica la duración, el número máximo de alumnos y si hay requisitos de calzado.
Este proceso suele tomar menos de una hora si tienes todo a mano. El truco está en ser específico con tu nivel y tus objetivos; así el profesor sabrá si la clase es adecuada para ti.
4. Ejemplos reales de ciudades pequeñas
En Gijón, por ejemplo, el buscador de Mydance muestra cuatro escuelas de salsa cubana. Aunque la oferta es limitada, la calidad es alta porque los profesores suelen ser inmigrantes cubanos que han vivido en la ciudad varios años. Al contactar a la escuela “Ritmo Caribeño”, descubrí que ofrecen una clase de “Salsa en pareja” los martes a las 19:00, con música en vivo cada dos semanas.
Este tipo de información de micro‑mercado es perfecta para organizadores de eventos que buscan una opción local y auténtica sin tener que viajar a Madrid o Barcelona.
5. Consejo de experto: combina la búsqueda con visitas rápidas
Si estás en la zona, da una vuelta al estudio antes de inscribirte. Observa la pista: ¿hay suficiente espacio para giros amplios? ¿El sonido es nítido o se escucha a través de altavoces baratos? Un estudio bien equipado suele invertir en sonido decente, lo que también indica un compromiso serio con la calidad.
En nuestra experiencia, los estudios que colaboran con el directorio de artistas cubanos tienden a actualizar sus instalaciones cada año, porque quieren seguir atrayendo a los perfiles más exigentes.
6. Acción final: crea tu hoja de comparación
Abre una hoja de cálculo y pon columnas como: Nombre de la escuela, Profesor, Nivel, Música en vivo, Precio clase prueba, Comentarios de alumnos. Llena la tabla mientras vas contactando. Al final tendrás una visión clara y podrás decidir cuál es la mejor opción para tu nivel y tus metas.
Recuerda que este proceso no solo te ayuda a encontrar la clase perfecta, sino que también te conecta con una red de artistas cubanos que pueden abrirte puertas a eventos, colaboraciones y, por qué no, a una futura presentación en un festival.
Paso 3: Evalúa precios, horarios y estilo de enseñanza
¿Te ha pasado que al mirar la tabla de precios sientes que el número es un muro imposible de escalar? No estás solo. Lo que realmente importa no es solo cuánto cuesta la clase, sino cómo se traduce ese gasto en tiempo, flexibilidad y, sobre todo, en la forma en que el profesor enseña.
Desglosa el precio por sesión
Empieza por dividir el costo total entre el número de clases que incluye. En Salsabachata por ejemplo, un bono de 10 clases tiene una validez de 4 meses y, según su tabla, el precio por sesión cae un 15 % respecto al pago por clase suelta. Esa reducción puede marcar la diferencia si tu presupuesto es ajustado.
Consejo práctico: abre una hoja de cálculo y crea una columna “€/clase”. Si el bono incluye 20 clases, divide el precio total entre 20 y compáralo con el precio de la clase individual de otro estudio. Así tendrás una visión clara, sin sorpresas.
Horarios: ¿flexibilidad o rigidez?
La vida de un organizador de eventos o de un bailarín con trabajo a tiempo completo no gira alrededor del reloj del estudio. Pregúntate: ¿hay clases en horarios después de la jornada laboral? ¿Se ofrecen sesiones en fin de semana? ¿Cuánta antelación necesitas para reservar o cancelar?
Un dato útil que encontramos en varias escuelas de Madrid es que permiten cancelar hasta 4 horas antes sin perder el crédito. Si la política es más estricta, el riesgo de perder dinero aumenta, sobre todo si tu agenda cambia frecuentemente.
Ejemplo real
María, una bailarina de Valencia, empezó con una escuela que solo tenía clases de lunes a viernes a las 19:00. Cada vez que tenía un compromiso, perdía una clase pagada. Tras cambiar a un estudio que ofrece horarios rotativos (martes‑jueves‑sábado), su asistencia subió un 40 % y sintió que el dinero invertido rendía mucho más.
Estilo de enseñanza: ¿cómo se adapta a ti?
Los precios pueden ser similares, pero el método de enseñanza varía mucho. Algunos profesores prefieren la corrección constante en pareja, mientras que otros hacen demostraciones grupales y dejan que el alumno explore entre esas demostraciones.
Para averiguar cuál se adapta a ti, haz estas preguntas durante la clase de prueba:
- ¿El instructor da feedback individual o solo observaciones generales?
- ¿Se usan música en vivo o pistas pregrabadas? La presencia de músicos suele elevar la energía y ayuda a sentir el “clave”.
- ¿Se fomenta la improvisación o se sigue un guion rígido?
En nuestra experiencia, los profesores que también son músicos tienden a combinar teoría rítmica con práctica en tiempo real, lo que acelera el aprendizaje.
Checklist rápido para comparar precios, horarios y estilo
1️⃣ Precio por clase (desglosado). 2️⃣ Política de cancelación y flexibilidad horaria. 3️⃣ Tipo de música (en vivo vs pista). 4️⃣ Nivel de feedback (personalizado vs grupal). 5️⃣ Duración de la sesión (45 min vs 60 min). 6️⃣ Tamaño del grupo (clases reducidas = más atención).
Marca cada punto en tu hoja de comparación; al final tendrás una tabla que habla por sí sola.
Cómo usar el directorio de AMAC para afinar la decisión
El directorio no solo te muestra nombres y direcciones, también indica si el profesor está certificado por la comunidad cubana y si ofrece música en vivo. Un vistazo rápido a Los Mejores Grupos de Salsa Cubana para Contratar y Conocer en Europa te da una idea del nivel de profesionalismo del estudio y, a veces, incluso del rango de precios medio que manejan.
Recuerda: no se trata de elegir la opción más barata, sino la que mejor equilibre coste, disponibilidad y estilo de enseñanza para que cada euro invertido se convierta en pasos más seguros y en contactos valiosos dentro de la comunidad cubana.
Al terminar esta evaluación, deberías tener al menos tres opciones claras, con sus ventajas y desventajas anotadas. Elige la que mejor se alinee con tu objetivo – ya sea bailar por diversión, preparar un espectáculo o conectar con músicos para un evento – y da el siguiente paso: reserva tu clase de prueba.
Paso 4: Comparativa de opciones de clases y talleres de salsa en Europa
Ya tienes tu hoja de comparación y sabes qué factores son clave. Ahora viene la parte más divertida: poner cara a esos criterios y ver qué escuelas realmente encajan con tu proyecto. ¿Te imaginas estar en una clase donde la música suena en vivo y el profesor es un cubano con años de experiencia en los clubes de La Habana? Esa sensación es la que vamos a buscar.
Primero, define tres ejes que siempre aparecen en la tabla de decisiones: nivel de enseñanza, formato de la sesión y valor añadido (música en vivo, certificación cubana, comunidad de alumnos). Cuando tengas esos ejes claros, comparar es tan fácil como marcar una casilla.
Un truco que usamos en AMAC es crear una columna «Impacto en tu objetivo». Si eres organizador de un festival, la música en vivo vale más que una clase de 45 minutos. Si eres bailarín que busca visibilidad, el tamaño reducido del grupo y el feedback personalizado son prioridad.
Después de ver el video, vuelve a tu hoja y haz una pausa. Pregúntate: ¿qué me ha llamado más la atención? ¿El ritmo de la música? ¿El estilo de enseñanza? Esa respuesta te guiará al siguiente paso.
Ahora, vamos a concretar con tres ejemplos reales que hemos visto en nuestro directorio. No son recomendaciones exclusivas, solo ilustran cómo se pueden alinear diferentes variables.
| Ciudad | Tipo de clase | Duración | Música en vivo | Precio medio (€/sesión) |
|---|---|---|---|---|
| Barcelona | Taller intensivo (nivel avanzado) | 90 min | Sí, cada 2ª sesión | 30 |
| Madrid | Clase semanal (nivel intermedio) | 60 min | No | 20 |
| Lisboa | Sesión de prueba + feedback personalizado | 45 min | Sí, en eventos especiales | 15 (prueba) |
Observa la tabla: la oferta de Barcelona destaca por su duración y la presencia regular de músicos, ideal para un espectáculo. Madrid ofrece sesiones más cortas y económicas, perfectas para quien solo quiere bailar después del trabajo. Lisboa, con su clase de prueba, es el punto de partida barato para quien quiere probar sin compromiso.
Una vez tengas estos datos, ponlos en tu hoja y asigna una puntuación de 1 a 5 según tu prioridad. Por ejemplo, si la música en vivo vale 4 puntos para ti, Barcelona obtendrá 4 × 1 = 4, mientras que Madrid quedará con 0.
Recuerda revisar también la certificación del profesor. En nuestro directorio se indica si el instructor está avalado por la comunidad cubana; eso suele traducirse en una metodología más auténtica y, a menudo, en contactos útiles para futuros eventos.
Si después de la tabla sigues indeciso, haz una prueba rápida: contacta a los estudios que más puntuación tienen y solicita una clase de prueba. La mayoría de ellos ofrecen la primera sesión a precio reducido o incluso gratis. Ese contacto directo suele revelar detalles que la tabla no muestra, como la vibra del estudio o la amabilidad del staff.
Al final, deberías terminar con al menos tres opciones bien puntuadas, con notas claras sobre ventajas y desventajas. Elige la que mejor se alinee con tu objetivo – ya sea montar un taller para un festival, mejorar tus giros o simplemente divertirte los viernes.

Paso 5: Cómo contratar músicos y bailarines cubanos para eventos
¿Te ha pasado que organizas un festival y la música suena bien, pero falta esa chispa cubana que hace que la gente se levante a bailar sin pensarlo? Esa sensación de vacío es más común de lo que crees, y la solución suele estar a un par de clics de distancia.
En nuestro caso, lo primero que hacemos es dejar de buscar a ciegas y, en su lugar, dibujar el perfil exacto del talento que necesitamos. Porque contratar a «alguien» sin saber si toca con clave, si baila con sabor o si entiende la logística de un evento es como intentar montar una salsa sin la base rítmica.
Define el perfil que necesitas
Piensa en el tipo de evento: ¿es una gala corporativa, un festival al aire libre, una boda íntima? Cada escenario exige cosas distintas. Para una gala, quizá prefieras una orquesta de cuarteto que pueda acompañar a los oradores y luego subir el nivel con una canción de salsa viva. Para un festival, lo ideal es una banda de 6‑8 músicos que pueda tocar sets de 45 minutos y que también ofrezca clases exprés de clases de salsa para el público.
Haz una lista de requisitos básicos: nivel de experiencia (¿han tocado en el Festival de la Salsa de Granada?), idioma (¿hablan inglés o sólo español?), disponibilidad (¿pueden estar el día X en la ciudad Y?) y, por supuesto, presupuesto.
Busca en el directorio de AMAC
El directorio de artistas cubanos de AMAC es la herramienta que más confiamos. Allí cada perfil incluye fotos, videos y, lo que es crucial, la certificación de la comunidad cubana. Esa certificación es una garantía de que el artista respeta la tradición y, al mismo tiempo, está abierto a adaptarse a formatos europeos.
Utiliza los filtros: “Músicos”, “Bailarines”, “Disponible en fechas específicas”. Guarda los perfiles que cumplan con tu lista y, si te surge la duda, revisa los comentarios de otros organizadores que ya los han contratado.
Contacta y verifica la disponibilidad
Un mensaje breve pero directo funciona mejor. Algo como: «Hola, soy Laura de la productora XYZ, buscamos una banda de salsa cubana para nuestro festival en Barcelona el 12 de julio. ¿Están disponibles?».
En la respuesta, presta atención a la rapidez y al detalle. Los profesionales que se toman el tiempo de indicar su setlist, requisitos técnicos (PA, monitores) y política de cancelación suelen ser los que entregan un evento sin sorpresas.
Negocia condiciones y contrato
Una vez que el artista confirma disponibilidad, llega el momento de afinar los términos. Asegúrate de cubrir:
- Honorarios claros (por hora, por set o paquete completo).
- Gastos de desplazamiento y alojamiento, si aplica.
- Horas de ensayo previas al evento.
- Cláusula de cancelación y reembolso.
- Derechos de uso de la música para promoción posterior.
Todo ello debe quedar plasmado en un contrato sencillo pero completo. Si no cuentas con un modelo, puedes buscar plantillas genéricas en línea y adaptarlas a la normativa española.
Checklist rápido antes de cerrar
Antes de firmar, revisa esta lista de 5 puntos:
- ¿El artista tiene certificación cubana en el perfil de AMAC?
- ¿Has escuchado al menos un video de su actuación en vivo?
- ¿Los requisitos técnicos coinciden con lo que tu venue puede ofrecer?
- ¿El contrato incluye cláusulas de cancelación y derechos de uso?
- ¿Has acordado una pequeña sesión de prueba o ensayo previo?
Si la respuesta es sí a todo, ya tienes casi garantizada una noche que hará que la audiencia sienta el calor de La Habana.
Y si todavía te queda alguna duda sobre cómo encontrar la escuela adecuada para clases de salsa en Madrid, recuerda que muchas de las mismas bandas también ofrecen talleres para eventos corporativos. Un taller previo puede servir tanto para calentar al público como para confirmar que el artista entiende tu visión.
En resumen, contratar músicos y bailarines cubanos no tiene por qué ser un laberinto. Define el perfil, usa el directorio de AMAC, contacta con claridad, negocia los términos y revisa el checklist. Con esos pasos, tu próximo evento no solo tendrá ritmo, sino también autenticidad cubana que dejará a todos con ganas de más.
Conclusión
Al final del día, lo que realmente cuenta es que hayas encontrado una forma de combinar la pasión por la salsa con tus objetivos, sea organizar un evento o simplemente mover los pies los viernes.
¿Te suena familiar esa mezcla de emoción y un poquito de incertidumbre cuando buscas la clase perfecta? Lo superamos paso a paso: definiste tu nivel, usaste el directorio de artistas cubanos, comparaste precios y horarios, y ahora tienes una hoja de cálculo que habla por ti.
En nuestra experiencia, los organizadores que siguen este proceso terminan con una noche que vibra como una calle de La Habana, mientras los bailarines descubren una comunidad que les impulsa a seguir practicando.
Próximos pasos
1️⃣ Revisa tu checklist una última vez y confirma la disponibilidad del profesor.
2️⃣ Programa una clase de prueba; observa la energía, el sonido y la conexión con el instructor.
3️⃣ Si todo encaja, firma el contrato y comparte la noticia con tu equipo para que todos estén alineados.
Recuerda que la salsa es tanto movimiento como conversación; si sientes que la clase te habla, probablemente sea la elección correcta.
Así que, ¿qué esperas? Da el primer paso, reserva esa clase y deja que el ritmo cubano transforme tu próximo proyecto.
Preguntas frecuentes
¿Cómo sé qué nivel de clases de salsa me conviene?
Lo primero es escucharte a ti mismo cuando bailas una canción… Si te pierdes entre 180 bpm y te cuesta seguir el ritmo, probablemente estás en nivel básico o intermedio‑bajo. En cambio, si ya ejecutas giros dobles sin perder la postura, busca una clase avanzada con feedback individual. Haz una lista de lo que haces sin pensarlo y de lo que aún te cuesta; esa lista te guiará a la categoría correcta.
¿Vale la pena pagar una clase de prueba antes de comprometerme?
Sí, y mucho. La clase de prueba te permite sentir la energía del estudio, la calidad del sonido y, sobre todo, el estilo de enseñanza del profesor. Observa si te dan correcciones personalizadas o si solo corrigen en grupo. También verifica si la música es en vivo o pregrabada, porque eso influye en cómo interiorizas el “clave”. Una sesión de prueba suele costar menos de 10 €, y puede ahorrarte decenas de euros a largo plazo.
¿Qué preguntas debería hacer al contactar a un profesor de salsa?
Empieza con preguntas concretas: “¿Incluye música en vivo en la clase?”; “¿Cuál es el número máximo de alumnos por sesión?”; “¿Cómo estructuran el feedback, individual o grupal?”. Pregunta también por la experiencia del instructor: “¿Has bailado en el Festival de la Salsa de Granada?” o “¿Trabajas también como músico?”. Estas preguntas revelan la autenticidad y la capacidad de adaptarse a tus objetivos.
¿Cómo comparar precios sin quedarme atrapado en la “casa más barata”?
Desglosa el coste por sesión y ten en cuenta la duración, la política de cancelación y el valor añadido (música en vivo, feedback personalizado, certificación cubana). Por ejemplo, un bono de 10 clases a 180 € equivale a 18 €/sesión, pero si incluye una clase de prueba y una sesión con músicos, el precio real sube. Usa una hoja de cálculo para listar €/clase, horario y extras; así verás rápidamente cuál ofrece mejor relación calidad‑precio.
¿Es importante que el profesor tenga certificación cubana?
En nuestra experiencia, los instructores certificados por la comunidad cubana suelen respetar la tradición del ritmo y la forma de bailar, además de estar conectados con músicos y bailarines auténticos. Esa certificación también suele ser señal de que el profesor mantiene un nivel de profesionalismo y actualiza sus métodos. Si tu objetivo es vivir una experiencia auténtica o conectar con artistas para futuros eventos, busca siempre ese sello de verificación.
¿Puedo combinar clases de salsa con otras actividades sin saturarme?
Claro, pero planifica con realismo. Reserva una clase de 60 min dos veces por semana y complementa con práctica individual de 15‑20 min en casa. Alterna días de clase con días de descanso activo (estiramientos, escucha de música cubana). Así mantienes la energía sin quemarte y, con el tiempo, notarás mejoras en la técnica y la resistencia. Recuerda que la constancia, no la intensidad, es la que genera resultados duraderos.
